Coordinadora Simón Bolívar: ¡Mosca! La derecha es enemiga del Pueblo


Al Pueblo De Venezuela,
Al Gobierno Bolivariano de Venezuela,
A los Pueblos y Gobiernos del Mundo,
A los Medios de Comunicación Nacionales e Internacionales,
A la Opinión Publicas Nacional e Internacional,
Al Mundo entero,
Hermanos y Hermanas:
¡Mosca! La derecha Burguesa, capitalista, imperialista y golpista, es enemiga de las Revoluciones Populares. Y hay que estar atentos a sus estrategias, seducciones e infiltración tanto en el gobierno como en los sectores populares.
¿Quiénes dentro del gobierno bolivariano son los que realmente dan ejemplo de ser revolucionarios en su acción diaria? ¿Quiénes de ellos no han adoptado las costumbres y hasta los valores de la burguesía, que son nuestros enemigos de clase? ¿Quiénes están dispuestos a ofrendar sus vidas por la defensa, no del gobierno, sino de la verdadera revolución popular?… ¿Quiénes son y dónde están?
No crean que pacto alguno con la burguesía les salvará la vida si la derecha retoma el poder político. Procuren tener pueblo, única garantía revolucionaria para enfrentar el ataque imperialista, capitalista y burgués. Recuerden el ejemplo de Muammar Kadhafi, que fue terriblemente asesinado después de haber lisonjeado con la burguesía internacional. Lo mismo le pasará a la gente del gobierno que “dialogan” con quienes han propiciado actos terroristas y el asesinato de cientos de venezolanos, durante estos 15 años de proceso revolucionario, y algunos, incluso, durante los gobiernos de la IV república. Un pequeño ejemplo fue lo vivido el 11 y 12 de abril de 2002, cuando la derecha fascista persiguió a los dirigentes del alto gobierno, y asesinó a muchos venezolanos de ambas tendencias políticas, oficialistas y opositores. Recuerden quienes estuvieron allí, dando la vida, para que el gobierno bolivariano no se perdiera en mano de la derecha burguesa. Fue una vez más el Pueblo, a quienes no vemos representado en esa supuesta mesa de dialogo, ni conformando ninguna mesa de acuerdos en materia económica, ni política, ni social…
Recordemos que los Pueblos quieran ser libre es condenado por las grandes potencias. Por ello jamás debemos confiar en nuestros enemigos de clase, ni en el imperio. De allí que es necesario que la revolución sea conducida por los pueblos, los cuales únicamente podrán superar el poderío militar y tecnológico del enemigo con organización popular y preparada y dotada para la guerra popular prolongada.
Esta guerra no declarada, va más allá del discurso político. Es una guerra que libra el pueblo desde el inicio de la historia, inicialmente en contra de las monarquías y del feudalismo; y actualmente en contra de la burguesía. ¡Sí!, es una guerra entre una pequeña elite global que se ha hecho poderosa, económica y militarmente; y la gran mayoría de la población del planeta, que pertenecemos a lo denominado Pueblo.
No hay que hacerse infantiles ilusiones políticas en revolución. O se está a favor del Pueblo, o se está en su contra. No hay medias tintas en revolución. Un gobierno que se dice ser revolucionario, que está a favor del Pueblo, no puede hacer concesiones a la burguesía, pues pone en riesgo el propio proyecto en construcción, que no es más que otro modelo socio-político-económico que persiga la justicia social imprescindiblemente.
No se puede estar a favor de ambas clases sociales, pues una, la burguesía, subsiste fundamentalmente de la explotación y sometimiento económico de la otra, el Pueblo.
No se puede dar concesiones ni beligerancia a la burguesía, mucho menos a los sectores de la ultraderecha fascista que han asesinado a más de 400 lideres sociales, campesinos e indígenas, en estos últimos años; y quienes han propiciado un golpe de Estado consumado y otro fallido. Con ellos no puede haber dialogo. Debe haber Justicia Revolucionaria y Popular.
Proponemos al gobierno:
  1. Crear un mecanismo de toma de decisión de carácter vinculante, donde participe directamente los sectores del Pueblo Pobre que han demostrado lealtad y consecuencia en sus convicciones revolucionarias, y no sean influenciados por ningún partido político de la cúpula del poder.
  1. Que representantes revolucionarios, elegidos por el propio Poder Popular, desde las bases, sin intermediación del gobierno, sean designados a nivel nacional, para formar parte de las reuniones donde se tomen decisiones que afecten directamente las políticas revolucionarias; como por ejemplo: reuniones de ministros, de directores de gobernaciones y alcaldías, así como de los entes de los demás Poderes del Estado.
  1. Que se intensifique y amplíen los alcances de la Reserva, como componente de la Fuerza Armada Bolivariana Nacional, profundizando la formación moral, ideológica y militar basada en las doctrinas de las Guerras No Convencionales, o Guerra Popular Prolongada; pudiendo cada reservista portar su arma de manera permanente. Sólo el Pueblo armado podrá garantizar la Soberanía Nacional y el Proceso Revolucionario.
  1. Apoyo irrestricto a la construcción del Poder Popular Revolucionario y Comunal, cediendo espacios de poder a las comunidades organizadas, dándole forma legal a los espacios de poder ya conquistados por el Pueblo Revolucionario, y sin perder de vista que el fin último es que todo el poder resida en el Pueblo.
Profundicemos en la práctica en el Proceso revolucionario. Más allá del discurso y la necesarias reivindicaciones, más allá del hecho electoral y de movilización de masas, el Pueblo requiere participación protagónica en la toma de decisiones y en la defensa integral de la Nación.
Fortaleciendo el Poder Popular Revolucionario,
Con Bolívar y Chávez, decimos ¡a la carga!
Desde Venezuela, Tierra de Libertadores, a 522 años del inicio de la Resistencia antiimperialista en América, y a 204 años del inicio de Nuestra Independencia,
Coordinadora Simón Bolívar
Revolucionaria, Solidaria, Internacionalista, Indigenista, Popular y Socialista.
Agradecidos estarán todos aquellos a quienes ustedes se sirvan de compartir esta información en función de fortalecer la moral, la ética y el espíritu de la lucha revolucionaria, en nuestro afán de justicia social, libertad e independencia a favor de todos los Pueblos del Mundo.